
Dejen de luchar contra sus calentadores: una forma mejor de realizar el mantenimiento
Seamos honestos: los calentadores para uso en exterior son realmente complicados de mantener. Con la lluvia, la humedad y los ciclos constantes de calentamiento y enfriamiento, estos dispositivos eventualmente se dañan. Es simplemente cuestión de física.
Pero aquí está el verdadero problema: si alguna vez han trabajado con sistemas clasificados como IP66, sabrán lo difícil que es su mantenimiento. Están herméticamente cerrados para evitar que entre agua, lo cual está bien… hasta que algo se rompe. Entonces, intentar acceder al interior del dispositivo resulta igual que intentar forzar la entrada a un baúl blindado.
Nos cansamos de este problema, así que cambiamos la forma en que construimos nuestros calentadores infrarrojos.
El problema de los diseños “herméticos”
La mayoría de los calentadores a prueba de agua están diseñados como bloques sólidos. Para reemplazar un único tubo dañado, generalmente hay que desmontar todo el chasis y romper el sello hermético. Una vez hecho eso, solo queda esperar a que todo vuelva a estar sellado perfectamente, para evitar fugas la próxima vez que llueva.
Es un riesgo innecesario y una pérdida de tiempo.
Decidimos dejar de hacerlo. En su lugar, utilizamos bandejas modulares y paneles de acceso rápido. Ahora, se puede reemplazar el elemento calefactor sin tener que manipular el resto del dispositivo.
Trátelo como una pieza, no como un proyecto completo
Empezamos a ver el elemento calefactor como un componente reemplazable, similar a una bombilla. Al utilizar montajes estandarizados y terminales de conexión rápidos, eliminamos toda complejidad en el proceso de mantenimiento. Si un tubo se daña después de cinco años, no es necesario comprar un calentador nuevo. Basta con sacar el módulo viejo, colocar uno nuevo y asegurarlo.
Así, lo que antes llevaba cuatro horas ahora se resuelve en diez minutos. Esa es una gran diferencia cuando uno está fuera, en el frío.
Los sacrificios
Bueno, nada es perfecto. Un diseño modular implica más puntos de conexión que un dispositivo completamente soldado. Para mantener la clasificación IP66, utilizamos juntas de silicona resistentes al calor. Pero estas juntas también pueden desgastarse. Si eso ocurre, la modularidad ya no servirá de nada para evitar fugas. Por eso recomendamos realizar una inspección visual cada dos años, solo para asegurarnos de que los sellos sigan funcionando correctamente.
Al final, esto simplemente facilita las cosas. Deja de tener que pagar a técnicos para que luchen con tornillos difíciles y sellos defectuosos. Puedes concentrarte en lo importante: mantener a tus invitados warm.