
Deje de pagar de más por equipos para mantener los productos horneados calientes
Si dirige una cadena de panaderías, seguramente conoce bien los problemas que esto conlleva. Es necesario que los pasteles se mantengan calientes y que sus capas externas sigan crujientes. Pero el costo de los equipos puede acabar con sus márgenes de beneficio.
He descubierto que cambiar a tubos de infrarrojos de cuarzo es una de las formas más inteligentes de reducir esos costos, sin que el sabor de los alimentos se vea afectado negativamente.
Cómo funciona realmente
Imagínelo así: la mayoría de los calentadores simplemente calientan el aire que rodea los alimentos. Eso es lento, y además requiere mucho aislamiento y sistemas complejos para mantener el calor en su lugar.
Los tubos de cuarzo son diferentes. Emiten radiación de onda corta de infrarrojos directamente hacia el pan. Es un método eficiente y rápido.
Calibramos estos tubos para que emitan una cantidad precisa de calor: suficiente para mantener los alimentos crujientes, pero no tanto como para que quemen.
Detalles sobre los materiales utilizados
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para la carcasa externa. Es resistente, no se daña con cambios bruscos de temperatura, y permite que el calor pase a través de él sin ser absorbido.
Lo mejor de todo es que estos tubos pueden instalarse fácilmente en los mismos lugares donde antes se utilizaban aquellos elementos calefactores caros y complicados.
Un consejo útil: vigile la potencia eléctrica. Si la energía varía demasiado, el filamento de tungsteno se quemará rápidamente. Una fuente de alimentación estable permite que los tubos funcionen durante más tiempo.
Ahorro real en los costos
El objetivo aquí es simple: reducir los costos de cada estación de calentamiento en sus tiendas.
En lugar de comprar calentadores de cerámica hechos a medida, que cuestan una fortuna, puede utilizar tubos de cuarzo estandarizados. Esto reduce inmediatamente los costos de materiales.
Pero el verdadero beneficio está en el mantenimiento. Cuando un calentador deja de funcionar, no es necesario desmontar todo el sistema e invocar a un especialista. Basta con reemplazar el tubo viejo por uno nuevo. Solo toma unos segundos.
Menos tiempo de inactividad, menos gastos en reparaciones, y unos resultados financieros mucho mejores.