
Reduce el tiempo de cocción de tu pizza con lámparas infrarrojas de 300 W
La mayoría de los hornos convencionales solo exhalan aire caliente alrededor de la pizza. Eso funciona, pero es lento. Decidimos añadir lámparas infrarrojas de 300 W para suministrar energía radiante directamente sobre la pizza.
El resultado? El tiempo de cocción se redujo de cinco minutos a unos 90 segundos. Es una diferencia enorme cuando uno está apurado.
¿Cómo funciona el calor?
El secreto está en que estas lámparas infrarrojas no intentan calentar el aire del horno. En cambio, actúan directamente sobre el agua y las grasas presentes en la masa y los ingredientes de la pizza. Mientras que los ventiladores mantienen una temperatura constante, las lámparas envían un impulso de radiación de onda corta hacia la pizza. Esta radiación penetra en la superficie de la pizza mucho más rápido que el aire. De esta manera, se obtiene una corteza dorada y perfecta, además de queso burbujeante. Pero el centro de la pizza permanece jugoso, en lugar de secarse.
Instalación
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza para estas lámparas, ya que deben soportar cambios bruscos de encendido y apagado. Elegimos 300 W como intensidad adecuada: suficiente para acelerar el proceso de cocción, pero no tanto como para dañar los ingredientes de la pizza.
Por lo general, estas lámparas se instalan fácilmente en los sistemas de calefacción existentes. Solo hay que conectarlas al panel de control actual, pero asegúrate de que los relés puedan manejar esos cambios rápidos de estado. Es importante que el control de temperatura sea preciso.
Algunas cosas a tener en cuenta
La adición de estas lámparas hace que el chasis del horno se caliente más. Si se colocan demasiadas lámparas en un espacio pequeño, la parte exterior del horno también se calentará. Asegúrate de que la ventilación sea adecuada, para evitar dañar los componentes electrónicos del horno.
La ventaja es obvia: puedes preparar muchas más pizzas por hora. Esto convierte tu mayor limitación en tu mayor ventaja.
Un consejo: mantén los tubos de cuarzo limpios. Si se acumula grasa en el vidrio, el calor no podrá penetrar, y los tubos se dañarán antes de lo esperado.